Todos los que conocen a Swamiyi disfrutan Su jovial sentido del humor. Queremos compartir contigo algunos recuerdos felices de
risa y diversión con Él... Él dice que cuando Él bromea, a menudo hay un profundo significado.A Swamiyi Le
gusta que todos hagan ejercicio en la mañana antes de comenzar el día. Él solía alentar a todos para que corran una vez entorno al Ashram en grupos después del Ganesha Abishekam. Por cierto, Él dio el ejemplo el
primer día. Nos llamó a algunos de los adultos y anunció que habría una carrera. Alineó a cinco de nosotros en el camino principal y luego Él también se unió. Corrimos hasta la puerta de entrada y regresamos. Swamiyi
corrió como el viento. Iba muy rápido, pero yo estaba alcanzándoLe. De repente se rompió mi sandalia y tuve que abandonar. Desde atrás vi reír a Swamiyi y llegar primero. Los niños vitoreaban que Él había ganado la
carrera. Todos reían. Le dije a Swamiyi que Él había roto las tiras de mi sandalia con Sus poderes. ¡Él asintió y con una enorme sonrisa anunció que todo era la voluntad de Dios! Recuerdo
que era Marzo, hace trece años. Estábamos todos en nuestra vieja furgoneta viajando del templo Sammaiapuram a la casa-ashram en Edamalaipatti Pudur. Un niño de tres años de edad de Londres se alojaba cerca de Swamiyi
con sus padres en esos días y le encantaba ir en la furgoneta. Cantábamos bhayans y le pedimos a Swamiyi que cante. Él le preguntó al niño qué bhayan
le gustaría. El niño pensó muy seriamente y anunció que quería que Swamiyi cantara Amo Mi Osito de Peluche. Inmediatamente Swamiyi cantó con gran fervor "Amo mi Osito de peluche – Cuánto amo mi Osito de
peluche – ¡Amor, amor amor! – Amo mi Osito de peluche." Todos se unieron en el coro y rieron admirados de la bondad y comprensión de Swamiyi de la mente de un niño. Unas semanas más tarde, le enseñó a ese mismo
niño el mantra Om Nama Shivaia y el niño lo repetía a menudo con el mismo gozo que cantó su especial bhayan. UNA EXTRAÑA COINCIDENCIA EN EL AUTOBÚS En 1991
habíamos estado escuchando intensamente en el Ashram los discursos de Swamiyi. Él nos pidió que tengamos prisa en el sendero espiritual, sino que tomemos el camino seguro de la constancia. Comparó el sendero espiritual
a un viaje en autobús. Debemos tomar el autobús que va en la dirección correcta hacia la vida espiritual y no subir al autobús que va en la dirección opuesta hacia las atracciones del mundo. Podemos seguir el ejemplo
del Maestro espiritual, pero al mismo tiempo no podemos imitarle. Él conoce muy bien la ruta espiritual y puede corregir a estudiantes que están en distintas etapas del camino. Posee la capacidad de comprender cada
etapa del viaje, pero los estudiantes deben ir lentamente en el autobús espiritual observando cada parada y cada etapa cuidadosamente. Días más tarde, yo estaba reflexionando muy seriamente acerca de las palabras de
Swamiyi sentado a la ventanilla de un autobús local. Era de noche y el vehículo estaba colmado de pasajeros. En ese momento, ¡el coche de Swamiyi apareció detrás del autobús y se le adelantó lentamente! Swamiyi, en el
asiento de pasajero, se volvió en ese segundo, riendo, y me gritó: "¿Estás en el autobús correcto?" Y el automóvil se perdió zumbando en la distancia. ¡Reí y reí, para gran asombro de los pasajeros que también estaban
emocionados de ver a Swamiyi! Para mí, fue otra prueba de su omnisciencia. UN MILAGRO CON SABOR A CHOCOLATE Era un día muy caluroso de verano en el Reino Unido en Agosto de 1984.
Swamiyi tenía un programa completo, lanzándose de un extremo a otro del país para complacer a los devotos asistiendo a sus diversas ceremonias religiosas. Íbamos deprisa por la carretera M1 de Londres a Birmingham
siguiendo el coche de Swamiyi camino a un programa en un templo, cuando el Mercedes blanco que era Su vahana
(vehículo) en ese momento entró a una de las tantas estaciones de servicio de la ruta. Nosotros también entramos, con la esperanza de estar unos instantes con Él. Al acercarnos al coche, Él había abierto la ventanilla, para tomar aire fresco. Sus compañeros y el conductor quisieron que probara un poco de buen chocolate inglés, pero frustrados observaban cómo la gran barra de chocolate blanco que tan amorosamente habían comprado se había convertido en un líquido pegajoso al derretirse. Swamiyi esbozó Su enorme sonrisa y riendo dijo:
"¡No hay problema! Todos comeremos."
Tocó la barra dos veces ligeramente con Su mano derecha. Para nuestro asombro, el chocolate se transformó en una sólida barra. Incluso estaba fría. ¡Todos nos reímos de Su cósmico sentido del humor y aun así nos maravillamos del amor que pudo manifestar un
prasadam tan increíble de chocolate frío! |