EL CRECIMIENTO DE MI ASHRAM EN LA INDIA Cuando aterricé en el aeropuerto de Chennai (Madrás), me encontré en un país
totalmente extraño, aunque era la tierra de mis antepasados. No conocía a nadie ni ningún lugar en la India. Sin embargo, para mi gran sorpresa, ¡al salir del aeropuerto encontré a una dama de edad que sostenía
un gran cartel con mi nombre escrito en él! Ella era Mrs. Kamalabai Naidu. Más tarde supe que mis devotos de Sri Lanka se habían puesto en contacto con mi Centro de Londres y desde allí se habían hecho
arreglos para mi estadía en la India. Mrs. Naidu me llevó a su casa en Madrás y allí me alojé. Después hice un peregrinaje por toda la India y vi muchos sitios, templos y ashrams
famosos. Mientras viajaba visité Trichy. Me gustó mucho el área y especialmente me encantaron los dos templos a la Madre Divina, Sammaiapuram Mariyamman y Vekkali Amman.
Decidí quedarme allí y construir un ashram con un orfanato. Cuando recurrí al gobierno de Tamil Nadu con mi idea, ellos me ofrecieron un acre de tierra. Dije que no sería suficiente. El gobierno
me dijo que si quería más tierra debía comprarla yo mismo. Y eso hice -- compré cinco acres de tierra inicialmente cerca de Viralimalai en el Distrito de Pudukkottai. Lentamente, compré también
los terrenos circundantes y empecé a construir allí mi Ashram y Orfanato. Los niños que había dejado en Sri Lanka querían venir a la India y vivir conmigo. Tal como lo
pidieron, los traje y ellos vivieron en el Ashram parcialmente construido. Sin embargo, yo todavía seguía hospedándome con Mr. Sini Thevar en Trichy. La mayoría de mis parientes, incluyendo a
mi madre (mi padre murió unos años antes), y un grupo bastante grande de devotos íntimos vinieron a establecerse conmigo en la India. Ellos sentían que era lo mejor estar cerca de mí. Nos
alojamos en diversas casas en el área. Dondequiera que íbamos, nuestra pequeña comunidad hacía abishekams y puyas diarios y teníamos bhayans y discursos semanales. Pronto empezó a
reunirse a mi alrededor un creciente grupo de devotos indios.
La tierra que yo había comprado era árida y desértica. Estaba cubierta de arbustos espinosos y
miles de piedras y rocas. Todos me decían que allí no había agua. Yo estaba resuelto a regenerar y aprovechar la tierra y convertirla en un centro espiritual verde y exuberante. Mi sueño era
cubrirla con muchas variedades de árboles y arbustos floridos. Debía ser un lugar hermoso dedicado a lo Divino. Lentamente mis ideas se fueron haciendo realidad. Los devotos y yo
realizamos trabajos físicos durante muchos meses. Quitamos las rocas y las espinas y plantamos pequeños árboles y flores. Hicimos construcciones sencillas con techos de paja tradicionales
como los ashrams de la antigüedad. El Ashram estuvo básicamente terminado para fines de 1989. Tuvimos un regio acto de inauguración. Muchos funcionarios de puestos elevados y diferentes santos de diversos ashrams y
lugares sagrados vinieron para el acto. Recibimos mensajes de aliento de todas partes de la India y del resto del mundo. Ministros y Embajadores de Sri Lanka, el Presidente, el Primer Ministro y
tres ex Primer Ministros, Altos Comisarios y líderes budistas y cristianos enviaron cartas y telegramas inspiradores. Otros santos enviaron textos y satsangs inspiradores. Los Adhenams
(líderes monásticos) de Tamil Nadu llegaron para inaugurar nuestro nuevo Ashram. Así, el Ashram y la vida espiritual de aquéllos que seguían mis enseñanzas empezaron a crecer y a tomar forma en la India.
Al principio hubo un poco de confusión acerca de cómo llamar al nuevo Ashram. Si lo hubiéramos llamado Pubalakrishna Ashram de la India, entonces el público hubiese pensado que sólo adoramos
al Señor Vishnú o al Señor Krishna. Por lo tanto, los devotos desearon usar mi propio nombre en el título del Ashram. Entonces fue: "Sri Premananda Ashram" 
Ya os he contado que uno de mis ideales espirituales desde temprana edad era que la gente vea lo Divino en todas las religiones. También deseaba que los distintos grupos dentro de las religiones
hagan a un lado sus diferencias y se unan por el bien de la humanidad. Una vez establecido en la India, conocí muchos diferentes tipos de santos en diversas circunstancias. Yo solía organizar
pequeñas giras espirituales para encontrarme con ellos o ellos venían al Ashram y se quedaban conmigo. Algunos santos se encariñaron mucho conmigo y nos encontrábamos más a menudo. 
Estuve muy unido a Swami Chidananda de la Divina
Light Mission. Él solía invitarme a ceremonias y también venía a quedarse en nuestro Ashram. Compartíamos los mismos ideales y sentimientos espirituales. Varias veces fui a Tiruvannamalai. Amo
este santo lugar. En una ocasión fui específicamente para encontrarme con Yogui Ram Surath Kumar, el "santo mendigo." Todavía me atrae mucho hablar de él porque es un rey espiritual que se viste como un
mendigo de la calle. Conocí a Sathya Sai Baba, a Swami Bhuteshananda, Director de la Ramakrishna Mission, a Amritananda Mayi de Kerala y hablé con Bangaru Adigal, jefe del movimiento espiritual Adi Para
Shakti, para nombrar sólo algunos. Estuve también en frecuentes encuentros y festivales con los grandes líderes monásticos tamiles. Visité Ananda Ashram, el centro espiritual fundado por el gran
santo Swami Ramdas. Conocí a su gran discípula, la Madre Krishnabai, y estuve en frecuente contacto con el sucesor de ella, Swami Satchidananda. ¡El santo cantor Pithukuli Murugadas nos bendijo a todos
viniendo a cantar para mi cumpleaños! El Ashram tenía un día especial cada mes para dar de comer a los Swamiyis y Matayis pobres o errantes. Fue una época memorable. A la gente espiritual nos gustaba
juntarnos para compartir ideales y sentimientos supremos en forma de satsang. De esta manera podíamos transmitir a nuestros seguidores estas vibraciones divinas y estos sentimientos unidos.
Participé de muchas, muchas ceremonias y conferencias religiosas. La primera fue en 1986 en Tiruvannamalai. Yo era el monje más joven allí que daba un discurso. Fui un poco demasiado
franco, creo, y algunos de los Swamiyis mayores, muy conservadores, no lo apreciaron. Posteriormente, asistí a muchos programas invitado por el Visva Hindu Parishad, la organización hindú de la India, y traté de ayudar a los pobres a la par de ellos. Recuerdo un gran
programa de cinco días en Theni al que concurrieron muchos miles de personas en 1990. Fui invitado a innumerables ceremonias -- bodas, programas de templos, programas de
otros ashrams, etc. A medida que el Ashram crecía y crecía en popularidad, yo reduje el enorme número de programas al que asistía afuera. El Ashram estaba creciendo incluso demasiado
rápido y éramos invadidos por vastos números de personas que buscaban consuelo y consejo espiritual. Traté de restringir la venida de los devotos a sólo sábados y domingos, pero venían en
otros días también. Llegaron muchos extranjeros. Eran genuinos y sinceros en sus aspiraciones espirituales. En el extranjero se abrieron muchos Centros Sri Premananda que eran puestos en
marcha por estos fieles devotos. Todavía están abiertos y prosperando. En realidad, desde mi arresto, aun más han sido abiertos en nuevos países. Un devoto norteamericano una vez
me escribió: "Swamiyi, su Ashram está en verdad ubicado en el corazón de sus devotos. Después que usted toca nuestros corazones, vamos a casa y cariñosamente recordamos esos momentos sagrados. Los recuerdos
del Ashram son transportados por miles de devotos alrededor del globo dondequiera que vayamos."
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