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SATSANG
con Swamiyi
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PREGUNTAS SOBRE SADGURU VINAIAGAR CHATHURTI -- 22/8/2001
La verdad es que todos los seres realmente anhelan una vida divina. Moviéndose y viviendo en este mundo, uno se olvida de su propia verdad, de su razón de ser y de su divinidad. La Divinidad es grandeza y perfección. Has perdido el recuerdo de tu divinidad. El satguru no ha olvidado esa perfección y puede ayudarte a conocer tu gran y verdadero Yo supremo. Sin un Maestro así, es muy, muy difícil descubrir este especial estado interior de ser. Sat es una palabra raíz sánscrita que significa realidad, pureza y divinidad. Satiam significa verdad. Sat también significa lo Divino, Dios o el verdadero Yo. Gu significa el que quita y ru significa oscuridad. Ahora podemos ver que un sadguru es el puro o el divino que quita la ignorancia. No todos pueden ser sadgurus. Hay muchos criterios que establecen cuando un Maestro es un sadguru. Los sadgurus son muy inusuales. Ante todo, por muchas vidas, un Maestro así tiene que haber sido un estudiante perfecto de la espiritualidad. Un sadguru debe ser una persona espiritualmente iluminada en todos los aspectos. Uno no puede convertirse en maestro a menos que haya sido alumno alguna vez. Simplemente leer ciertos libros y aprender algunos mantras no lo convierte a uno en guru. La espiritualidad no es conocimiento que se aprende de los libros. Cualquier maestro puede decir lo que aprendió de un libro o en un curso. Un sadguru enseña de su propio conocimiento superior. Este conocimiento superior se aprende de una fuente que está más allá del saber humano normal, más allá de la mente y de los pensamientos. Es por ello que sólo un satguru puede transmitir el conocimiento y la energía espirituales verdaderos. A algunos satgurus se les reconoce instantáneamente por su gran aura espiritual. Además, puede que tengan muchos discípulos y devotos y que hagan muchas obras buenas y de caridad. Algunos satgurus tal vez parezcan locos y no revelan tan fácilmente su divinidad al mundo. Un gran satguru así fue Yoga Swami de Yaffna, Sri Lanka. Yo le vi cuando yo era un muchacho. Cuando la gente se le acercaba para recibir sus bendiciones o consejos él quizás les arrojaba piedras o les maldecía con palabras sucias. Pero, como recompensa por su fe, su paciencia y su entendimiento, ellos recibían grandes bendiciones y gracia de este maravilloso santo. El sadguru externo te lleva a ponerte en contacto con el sadguru interno. ¿No puedo simplemente ponerme en contacto con el guru interior y no molestarme en tener un Maestro externo? Puede decirse que el idioma del guru interior es el idioma del alma. No se puede comprender de inmediato un idioma extranjero; hay que aprenderlo de un maestro. Más tarde, tu maestro ya no será necesario porque automáticamente hablarás ese idioma una vez que lo hayas aprendido bien. Por eso primero tienes que establecer firmemente una relación total y muy buena con tu Maestro espiritual externo. Es bueno que tu voluntad y la del Maestro se hagan una. Para esto, se puede meditar en el Maestro. Meditar en un sadguru iluminado es grandioso y una práctica regular de esto lleva al aspirante a la sabiduría. Siguiendo las instrucciones del Maestro tanto como le es posible y siempre pensando y meditando en él, el aspirante desarrolla las cualidades del Maestro. No pienses que estás separado de tu guru. Si tienes la confianza y la fe necesarias, puedes existir y aprender en gran armonía junto con tu guru.
Hay
diferentes niveles de existencia. Tu cuerpo físico fue la responsabilidad
de tus padres cuando eras un niño. Sin ellos no podías
existir cuando eras un bebé. Ellos te alimentaron, te vistieron
y te enseñaron las cosas básicas de la vida. Más
tarde, fuiste a la escuela y los maestros te enseñaron conocimientos
sencillos acerca del mundo. De tu familia, amigos y entorno inmediato
desarrollaste tu carácter, tus tendencias, reacciones y emociones.
Allí termina la vida normal. La mayoría de la gente no
vive más allá de estos tres niveles. Para el común
de la gente, no es posible avanzar al nivel siguiente. Para encender
la chispa que te impulse hacia el próximo nivel de evolución,
para despertar tu espiritualidad, se requiere de alguien calificado
para ello. El sadguru es esa persona. Puede que incluso encuentres algún
interés mental en la espiritualidad, pero para realmente ponerte
en marcha en el sendero, lo que implica iniciar inmensos cambios en
tu existencia física y mental, un Maestro altamente desarrollado
es vital. Toda tu vida, consciente o inconscientemente, has seguido
las palabras y las costumbres de otros. Si lo contemplas cuidadosamente,
descubrirás que no sabes realmente quién eres ni siquiera
dónde estás. La verdad es que no sabemos nada sobre nosotros
mismos o sobre nadie más. Cuando nos sumergimos profundamente
dentro de nosotros y estamos cara a cara con nuestra ignorancia nos
asustamos mucho y nos sentimos muy inseguros. Todo es muy oscuro y desconocido.
El sadguru trae la luz de la conciencia y nos muestra el camino. Es
por eso que en Oriente se dice que la gracia del guru es la única
realidad total que muestra el verdadero sendero. He oído que el guru puede bendecirte, pero que después la vida no es tan feliz. Además, parece que muchos aspirantes espirituales tienen vidas bastante caóticas, incluso perturbadas. La gracia no implica felicidad inmediata como una taza de café dulce instantáneo. El sufrimiento es a menudo el sendero que conduce hacia Dios. ¿Por qué? Nos apegamos a tanta gente y a tantas cosas. Cuando nos desapegamos de ellas duele mucho al principio. Sin embargo, habiéndonos desapegado del aferrarnos con egoísmo y habiéndonos establecido en un amor por la gente que deja libre tanto a ellos como a nosotros de toda ansiedad, de celos, ira y miedo, nunca más tendremos que volver a sufrir. La gracia no baja siempre en situaciones positivas. Muy a menudo desciende cuando hemos destrozado nuestro ego o hemos atravesado un cambio de vida importante. Aprendemos sobre todo de nuestros errores. Ésa es la naturaleza humana. Además, cuando nos comprometemos a andar el sendero espiritual, o cuando nos dedicamos a seguir las enseñanzas de un sadguru, la energía divina acelera nuestras experiencias de vida para hacernos evolucionar con rapidez, porque eso es lo que queremos. Es por ello que parece que muchos aspirantes tienen experiencias de vida mucho más aparentemente difíciles. Yo rezo para que todos vosotros aprendáis de ellas y no tengáis que repetirlas. Que las bendiciones del Señor Vinaiagar quiten todos los obstáculos de tu sendero espiritual. Swami
Premananda |